Nos gusta disfrutar del teatro, del cine, de la ópera, de la buena comida, de la buena música, y de todas esas pequeñas cosas (y no tanto) que compartimos. Este blog pretende recopilar algunas de esas cosas, con nuestros comentarios, impresiones y todo aquello que nos permita recordar más adelante, un argumento, una canción, algún detalle que nos pudo conmover.
Ab+Mb
William Blake (1757-1827) es una de las figuras más
importantes en la historia de la cultura británica.A lo largo de toda su carrera mantuvo que el arte era
imaginativo y profético y que no debía ser constreñido por ningún dogma
académico, social o religioso.Es considerado un artista integral, ya que fue poeta,
pintor, impresor e ilustrador, además de mostrar un marcado compromiso con los
problemas sociales de su época.
Blake creó su propio sistema cosmológico con el objetivo de
transportar al espectador a un mundo de ensueño, a un reino mítico donde las
fuerzas del bien y del mal conviven en un conflicto eterno.
Su arte tiene un claro carácter imaginativo y profético,
descrito a menudo como ”visionario”. Inspirado por la cultura gótica y el arte
de Miguel Ángel, se distingue por la claridad y la fuerza de sus líneas, que,
junto a los colores distintivos de su obra, usaba para expresar energías
internas y fuerzas de la identidad humana.
La exposición que presenta más de ochenta obras procedentes
de la Tate Britain de Londres, pone especial énfasis, a través de una magnífica
selección de obras de Blake, en los temas más significativos de este arte
visionario: mitologías propias, fantasías y delirios sobre una particular
visión del mundo respecto a temas religiosos, políticos y sociales, la cual
será complementada con obras de reconocidos artistas británicos en donde se
podrá entender la influencia que ejerció Blake tanto en sus sucesores más
inmediatos como en los simbolistas victorianos, y más recientemente en los artistas
románticos del siglo pasado.
Basilio, rey de Polonia,
aficionado a la astrología, consulta a los astros sobre el destino de su hijo
Segismundo, que acaba de nacer. Nada más nacer, su madre muere. Los astros
predicen que el príncipe humillara a su padre y oprimirá a su pueblo.
Para evitar el cumplimiento de este
mal presagio, Basilio decide encerrar a su hijo en una torre solitaria, situada
en un lugar salvaje y escondido. Segismundo crece prisionero e ignorante de su
condición de heredero de un trono. Sólo Clotaldo, su ayo, conoce de su
paradero.
Habiéndose quedado Basilio sin
descendientes varones, decide hacer un pacto de matrimonio entre la infanta
Estrella (de su corte) y Astolfo, duque de Moscovia, para que de esta forma,
alguien pudiera subir al trono.
Pero Basilio reflexiona sobre
Segismundo y decide devolverlo a palacio para ver lo que sucede y este se
muestra violento y desconsiderado con nobles, damas, criados, e incluso con su
padre. Ofende, atropella y mata. El rey decide devolverlo a la torre donde Clotaldo le
convence de que todo lo sucedido había sido un sueño. Segismundo llega a
conclusiones sobre la vida y los sueños.
La acción de Basilio hace que el
Pueblo y los soldados descubran a Segismundo y le apoyen y van a rescatarlo a
la torre. Cuando Segismundo vuelve a la corte para ocupar su trono, se comporta
como un gobernador prudente y justiciero. Llega a la conclusión de que nunca
sabrá si lo que está viviendo es sueño o realidad.
De esta manera queda vencido el
destino y se proclama el triunfo de la libertad que permite al hombre elegir
entre el bien y el mal.
Mb
La primera vez que leí La vida es sueño, debía tener unos 16 años. Era lectura obligatoria en la asignatura de Literatura del instituto. Desde entonces la he releído varias veces, y conservo aquella edición subrayada y con algunas páginas sueltas. No había tenido ocasión de verla en teatro hasta ahora. La obra ha cubierto mis expectativas. Se vive con intensidad la fuerza filosófica y reflexiva del texto. ¿Qué es más real, nuestra realidad o la que nos quieren hacer creer?
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son…
Me ha gustado la puesta en escena, y especialmente la actuación de Blanca Portillo en el papel de Segismundo, que realmente te hace olvidar que estamos ante una mujer representando el papel de un hombre. A pesar de que la imagen que tenía en mi cabeza de Segismundo, era la de un hombre grande, fuerte y varonil.
Ayer llegamos sobre la 1:30 a este bar/disco. Yo no lo conocía. No lo esperábamos pero había música en vivo, lo que siempre es un aliciente ya que es difícil encontrar locales, y menos un sábado, donde poder escuchar buena música en directo mientras te tomas una cerveza o una copa. El grupo que tocaba no sé cómo se llama, y tampoco lo he localizado porque el bar no tiene web, sólo perfil en Facebook. Como hace meses que me di de baja, aunque es un perfil abierto, estos de Facebook, no me dejan navegar a no ser que reactive la cuenta... En cualquier caso, lo pasamos muy bien, muy buenas las versiones del grupo y muy bien interpretadas.
Después del directo, el dj montó su mesa en el mismo escenario. Tuvo como una hora, digamos... poco inspirado, y como ya sobre las tres y media el cansancio nos superaba, nos fuimos... No sé si la cosa fue a mejor, pero parece que sí, que después de esa hora con rock tipo Grease y similar, la cosa mejora (al parecer cada sábado sigue la misma tónica).
De todas formas, local muy recomendable, por el tipo de música, si te gusta el rock, y por el ambiente, que a pesar de estar en Alberto Alcócer, es bastante relajado.
He leído que también se puede cenar y que programan monólogos algunos jueves... será cuestión de seguir frecuentándolo.
Año: 1932 Director: Josef von Sternberg Nacionalidad: Norteamericana Guión: Jules Furthman, S.K. Lauren Reparto: Marlene Dietrich Herbert Marshall Cary Grant Dickie Moore Gene Morgan Rita La Roy Robert Emmett O'Connor Sidney Toler Morgan Wallace La Filmoteca (Madrid), 27/09/2012
Sinopsis:
Helen es una cantante de cabaret que decide abandonar su profesión para contraer matrimonio con Edward Faraday, un abnegado científico entregado a su trabajo y cuya situación económica no es muy boyante. Durante un viaje a Alemania, Edward contrae una grave enfermedad, debido a sus investigaciones, y se ve obligado a seguir un costoso tratamiento. Para sufragar los gastos, Helen vuelve a su antiguo trabajo. Así conoce a Nick Towsend, un playboy que la enamora y con el que inicia una nueva vida. Cuando Edward regresa y descubre la infidelidad de su mujer, decide quitarle a Helen el hijo que tuvo con ella. Poco después, abandonada por todos, Helen se da a la bebida y termina accediendo a entregarle el niño a su marido. Sin embargo, al cabo de cierto tiempo, a Helen se le presenta la oportunidad de volver a trabajar en París, donde alcanza, inesperadamente, un éxito que le permite albergar nuevas esperanzas de reconstruir su vida.
Mb
No sé si porque no conocía el argumento, y esperaba una película en clave de cine negro, con una Marlene en su faceta Femme Fatale, pero la verdad es que me ha decepcionado. Se trata de un drama con final "feliz" y "convencional".
De los temas musicales también me esperaba mucho más. Ninguno destacable, salvo el número del gorila, no por la pieza musical en sí, pero sí sorprende la transformación del gorila. Esta escena, en mi opinión, es la mejor de la película.
Un Cary Grand jovencísimo y una Marlene bellísima, misteriosa y distante.
Cuenta la historia de algunos personajes que viven en la
ficticia ciudad de Borgo, basada en la ciudad de Rímini, ciudad natal de
Federico Fellini, durante el período de la Italia fascista en la década de
1930.
Con la apariencia inicial de la típica película costumbrista
italiana, adquiere pronto una dimensión de ironía, farsa y esperpento.
El título del filme (a m'arcòrd) quiere decir literalmente
"yo me acuerdo" (o "me acuerdo de", "recuerdo")
en el dialecto propio de Emilia-Romaña, la región italiana donde está situada Rímini.
Mb:
Tarde de cine en la Filmoteca. Hacía muchísimos años que había visto esta película, debía ser una niña o adolescente, seguramente en "Sábado cine". Me ha gustado más de lo que recordaba, posiblemente porque no es una peli fácil de entender si la ves demasiado joven. Con un mensaje muy crítico a la sociedad italiana de los años 30, en clave de humor y surrealismo. Tiene personajes y escenas inolvidables. Me quedo con la del inicio de la película, la entrada de la primavera "qué vienen los milanos, qué vienen los milanos..." y la fiesta del final con la boda en la playa, que tiene un aire de tristeza muy intenso y que es un final circular, acaba como empieza, con la llegada de los milanos.
George y Martha se odian. Conocen perfectamente sus debilidades y como increparse. George es un profesor de historia con un grave problema de alcoholismo y Martha es una mujer frustrada y de irritable carácter. Cuando una noche de sábado se reúnen con un compañero del trabajo y su mujer para pasar un rato agradable, la velada se convierte en una auténtica pesadilla. Los cuatro se enzarzan en una espiral de odio que acaba por destapar las emociones más profundas de los presentes. ¿Quién teme a Virginia Woolf? no es más que el retrato de la sociedad americana del momento y el análisis de un mal general: el engaño.
Mb
Primera obra de la temporada. Tenía muchas expectativas porque guardo un gran recuerdo de la película, protagonizada por Elisabeth Taylor y Richard Burton en 1966. La obra no las cubrió del todo. No sé si por la forma en que se desarrolla, o porque la adaptación, no termina de dejar claro el origen del conflicto agresivo y permanente de la pareja, aunque hacia el final se va desvelando el trauma del hijo, ¿muerto o inventado?. En cualquier caso representan el prototipo de relación de "ni contigo, ni sin ti", el maltrato psíquico y también físico en el que muchas parejas viven pero del que realmente no pueden/quieren salir. Muy buenas las actuaciones de los actores principales, especialmente Carmen Machi. Me pareció floja la pareja de secundarios.
Como curiosidad, el título, y la famosa cancioncilla que repiten a lo largo de toda la obra "quién teme a Virginia Wolf, Virginia Wolf" hace referencia a la canción infantil "quién teme al lobo feroz, lobo feroz, lobo feroz", lo que sin duda es una analogía a la fiera que ambos llevan dentro.