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sábado, 29 de diciembre de 2012

Torres y rascacacielos: De Babel a Dubai



















Caixa Forum Madrid, 29 Diciembre 2012

La exposición ofrece un recorrido por la historia de la construcción de torres y rascacielos, partiendo del mito de la torre de Babel, una construcción que desafiaba las leyes naturales y el poder divino y que fue una fuente de inspiración para pintores europeos desde el siglo XIII al XIX, hasta los rascacielos proyectados en el siglo XXI.

Desde la creación del mito de la torre de Babel hasta la aparición de los primeros rascacielos en el año 1850 en los Estados Unidos, el modelo se ha reproducido regularmente en el mundo entre los siglos XX y XXI. Las torres reflejan uno de los aspectos más importantes de la modernidad y constituyen referencias indispensables en términos de planificación urbana. El rascacielos es uno de los iconos de la modernidad. La imagen del rascacielos ha pasado a convertirse en una respuesta interesante a la falta de espacio, no solo en las grandes ciudades de occidente, sino en todo el mundo.

Esta exposición ambiciona explorar, a través de pinturas, grabados, dibujos, maquetas, fotografías y filmes, la diversidad de arquitecturas que a través del tiempo han demostrado una búsqueda de lo inaccesible, por su desmesura y por su deseo de vencer cualquier límite material.


Mb 

Interesante exposición. Un acierto verla de forma guiada. El Caixa Forum tiene un sistema de guía en las exposiciones que funciona muy bien. El guía lleva un micro y los asistentes unos auriculares a través de los cuales se le oye. De esta forma se siguen mucho mejor las explicaciones. 

Me ha provocado curiosidad la torre de porcelana de Nanging. En la maqueta se la veía preciosa. Una pena descubrir a lo largo de la explicación, que ya no existe porque tras una rebelión en el año 1850 que desembocó en una cruenta guerra civil en China, la Torre fue destruida. He curioseado sobre esta torre y, por lo visto en el 2010 un rico empresario chino donó 125 millones de euros para su reconstrucción. Aunque parece que se llevará a cabo, todavía no se conoce ni el diseño, ni los arquitectos que la llevarán a cabo. 

Por lo demás, bonitas de ver las réplicas del Empire State y del Edificio Chrysler. No vi maqueta ni foto de la torre AGBAR, una de mis torres favoritas, pero sí debía estar porque su foto estaba en el folleto. 



La última maqueta espectacular. El Burj Khalifa de Dubai. Muy bien el montaje porque mientras se observa ésta, se ve al fondo, la Torre de Babel, que es con la que se inicia la muestra. 



Y me pregunto, ¿dónde estará el límite en el afán por llegar más alto? 

viernes, 26 de octubre de 2012

William Blake . Visiones en el arte británico




CaixaForum Madrid

Paseo del Prado, 36
28014 Madrid



William Blake (1757-1827) es una de las figuras más importantes en la historia de la cultura británica.A lo largo de toda su carrera mantuvo que el arte era imaginativo y profético y que no debía ser constreñido por ningún dogma académico, social o religioso.Es considerado un artista integral, ya que fue poeta, pintor, impresor e ilustrador, además de mostrar un marcado compromiso con los problemas sociales de su época.

Blake creó su propio sistema cosmológico con el objetivo de transportar al espectador a un mundo de ensueño, a un reino mítico donde las fuerzas del bien y del mal conviven en un conflicto eterno.



Su arte tiene un claro carácter imaginativo y profético, descrito a menudo como ”visionario”. Inspirado por la cultura gótica y el arte de Miguel Ángel, se distingue por la claridad y la fuerza de sus líneas, que, junto a los colores distintivos de su obra, usaba para expresar energías internas y fuerzas de la identidad humana.

La exposición que presenta más de ochenta obras procedentes de la Tate Britain de Londres, pone especial énfasis, a través de una magnífica selección de obras de Blake, en los temas más significativos de este arte visionario: mitologías propias, fantasías y delirios sobre una particular visión del mundo respecto a temas religiosos, políticos y sociales, la cual será complementada con obras de reconocidos artistas británicos en donde se podrá entender la influencia que ejerció Blake tanto en sus sucesores más inmediatos como en los simbolistas victorianos, y más recientemente en los artistas románticos del siglo pasado.




miércoles, 8 de agosto de 2012

Colección permanente Museo Nacional de Antropología

Museo Nacional de Antropología
Calle Alfonso XII, 68
28014 Madrid
Teléfono 915 30 64 18











El Museo Nacional de Antropología es el primer museo antropológico que se crea en España y tiene su origen en la iniciativa del médico segoviano Pedro González de Velasco (finales del s.XIX), que quiso crear un museo donde dar albergue definitivo a sus variadas colecciones, siguiendo el modelo del Museo Británico de Londres. A la muerte del Doctor Velasco en 1882 el Estado compró las colecciones y el edificio; a estas colecciones originarias, se han ido añadiendo muchas otras fruto de expediciones, viajes, donaciones, compras, etc.

El edificio fue diseñado y construido entre 1873 y 1875 por Francisco de Cubas, marqués de Cubas, en la antigua casa y museo del doctor Pedro González de Velasco. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1962.


El Museo Nacional de Antropología ofrece una visión global de la cultura de diferentes pueblos y asimismo establece las semejanzas o diferencias culturales que les unen o separan para poner de manifiesto la riqueza y diversidad de las culturas existentes a lo largo del mundo, para favorecer la comprensión intercultural y promover la tolerancia hacia otros pueblos y otras culturas.






El gigante extremeño


Vivo o muerto, en el siglo XIX o en el XXI, vestido de pie o en la yacente desnudez de sus huesos, Agustín Luengo Capilla siempre fue un hombre asombroso, un gigantón que paseaba entre caras de sorpresa sus 235 centímetros de altura (veinte más que Gasol) por aquella España decimonónica de gentes pequeñitas, donde la talla media rondaba el 1,60 (hoy, es de 1,73). Cuentan de Agustín, que nació en 1849 en la Puebla de Alcocer (Badajoz) y murió 26 años después en Madrid, que en su casa tuvieron que abrir un butrón en la pared para que pudiera dormir con las piernas totalmente estiradas. También cuentan que en aquella España pueblerina que se reía de las malformaciones (y pagaba por verlas), el amigo Agustín se ganaba la vida en uno de aquellos circos de monstruos con enanos, mujeres barbudas y hombres elefantes, tan del (mal) gusto de la época. Su número, que se anunciaba como una de las mayores atracciones, consistía básicamente en mostrarse tal cual era y pasear bien cerca del público para que niños, mujeres y hombres se deleitaran con su anatomía exagerada. El momento cumbre de la función llegaba cuando, como el que se esconde dos monedas, Agustín ocultaba en sus descomunales manos un par de panes redondos de kilo y medio cada uno. Puede que los aplausos que retumbaban bajo la lona aliviaran el terrible dolor físico de aquellos huesos hundidos bajo el peso de un cuerpo desproporcionado. O puede que quizá le resultaran humillantes socavando aún más su autoestima. Nunca lo sabremos.

Lo cierto es que gracias al éxito de sus exhibiciones circenses, la fama del gigante Agustín (un caso claro de acromegalia, un trastorno causado por un tumor que dispara la producción de la hormona del crecimiento) llegó a oídos del doctor Pedro González de Velasco, catedrático de Anatomía de la Universidad de Madrid, que impresionado por las peculiaridades y rareza antropológica de aquel esqueleto, hizo a Agustín una oferta que no pudo rechazar. Le compraría su cuerpo en vida a cambio de una renta de 3.000 pesetas, una fortuna en aquella época, equivalente al salario medio de ocho años. Agustín recibiría 2,50 pesetas al día mientras viviese y a su muerte, su cuerpo pasaría a una especie de museo anatómico que por aquellos años, González de Velasco estaba montando en su propia casa del barrio de Atocha. Digamos, de paso, que el doctor era un personaje singular.

Hijo de un humilde matrimonio de labradores segovianos, se forjó una brillante trayectoria profesional sin renunciar a su obsesión de recuperar cadáveres para la enseñanza de la Medicina. El reconocido galeno invirtió todos sus ahorros en la construcción del edificio del museo (que fue su vivienda habitual y donde murió en 1882) y allí fundó en 1875 el Museo Nacional de Antropología, en cuya sala principal reposan los restos del que todos conocen como El Gigante Extremeño, que no es otro que Agustín Luengo Capilla, quien, por cierto, no pudo disfrutar de aquella suculenta renta vitalicia pues murió al poco de tiempo.

En el ‘vaciado’ del cuerpo del gigante que acometió el propio catedrático de Anatomía, el esqueleto perdió diez centímetros y así, con una impresionante osamenta de 2,25 metros, es como se exhibe en la actualidad en el Museo. Sus restos, resguardados en una vitrina acristalada, están custodiados por un vetusto armario repleto de cráneos, por la llamada ‘Momia guanche’ (el cadáver perfectamente embalsamado de un lugareño canario de tiempo inmemorial) y una escultura a tamaño natural del propio Agustín (resultante del vaciado practicado por el doctor) que áun conserva minúsculos restos capilares.




Ni que decir tiene que el colosal esqueleto es la pieza más admirada por los más de 40.000 visitantes que recibe el Museo cada año.

viernes, 8 de junio de 2012

Góngora, la estrella inextinguible

Biblioteca Nacional Española
Paseo de Recoletos, 22
Madrid 28001










La exposición amplía el conocimiento del gran poeta Luis de Góngora, mostrando su interesante trayectoria poética, de vital importancia para la evolución de la poesía española del Siglo de Oro, y la transcendencia de su obra en las generaciones posteriores.


La muestra desvela la figura del poeta cordobés y analiza más de cuatro siglos de influencia del universo gongorino en la literatura universal a través de dos centenares de piezas entre cuadros, manuscritos, grabados, dibujos, cartas, esculturas, instrumentos musicales, tapices, partituras, carteles, libros, y revistas. Joaquín Roses es el comisario de esta exposición que clausura la conmemoración del 450 aniversario del nacimiento de Luis de Góngora y celebra el Tricentenario de la BNE.



La exposición, dividida en cuatro bloques, arranca con el titulado En orbe de oro luminosa estrella: vida y contextos, que sitúa al poeta en su tiempo a través de cinco secciones: Libros que hechizaron a Góngora; Viajes y poesía: Córdoba, Madrid y otras ciudades; Corte y clero; Imagen inmóvil y letra de don Luis y El manuscrito Chacón: estela y alhaja del Príncipe de los poetas. Este bloque alberga retratos de Luis de Góngora (Velázquez) o Felipe IV (Gaspar de Crayer) junto a cartas autógrafas del poeta cordobés, el célebre manuscrito Chacón y obras de diversos autores de los siglos XVI y XVII como Juan de Mena, Garcilaso de la Vega, Juan Rufo, Luis Carrillo y Sotomayor, Alonso de Ercilla, Fernando de Herrera o Lodovico Ariosto.

El segundo bloque, dividido en cuatro secciones –La transmisión manuscrita; La transmisión impresa; La polémica sobre la nueva poesía y Fugaz esplendor: imitadores en Europa y América- se refiere a El triunfo de Góngora en el siglo XVII y reúne manuscritos que contienen obra de Góngora como el Estrada o el Iriarte; retratos de coetáneos como Lope de Vega, Pedro de Valencia o José de Pellicer, diversas ediciones de la poesía de don Luis impresas en distintas ciudades (Lisboa, Bruselas), así como manuscritos e impresos que recogen la polémica que provocaron sus poemas más innovadores, como el Polifemo y las Soledades. También figuran en este bloque libros de imitadores del siglo XVII y XVIII, tanto europeos como americanos.



El tercer bloque, Motivos cotidianos, poemas estelares, mitos inagotables: sugerencias de la forma, la línea y el color, invita a un recorrido por los sectores más estimulantes de la producción gongorina con tres capítulos: Lo pastoril, lo cinegético y la música (que recopila instrumentos musicales de la época y óleos como Escena pastoril de Adriaen van de Velde); Brújulas en el universo poético: Polifemo y Galatea, Soledades , Píramo y Tisbe, donde se exhiben importantes óleos como Acis y Galatea, de Charles de la Fosse, El rapto de Proserpina, de Simone Pignoni, o el Píramo y Tisbe de Gregorio Pagani, junto a otros autores como Piere Claude Gautherot y Abraham Daniëlsz Hondius; y Vórtice de mitos y motivos (que incorpora como escultura una de Ganimedes del siglo II y el óleo de Claude-François Delorme Hero y Leandro).

El último bloque de la exposición, La galaxia de Góngora en el siglo XX, analiza las revisiones del poeta en el último siglo a través de cuatro secciones: Constelaciones poéticas y artísticas; Inextinguibles proyecciones al universo contemporáneo; La elipse en América; y La nebulosa crítica. El arte está presente en este último capítulo con los retratos de algunos miembros de la Generación del 27 realizados por Gregorio Prieto, como los de Luis Cernuda, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Miguel Hernández o Rafael Alberti, de los que se exponen también manuscritos; el busto de Góngora esculpido en bronce patinado por Mateo Inurria; los Veinte poemas de Góngora ilustrados por Picasso; y obras pictóricas de Luis Gordillo (Tricuatropatas), Joaquín Vaquero Turcios (Retrato de Góngora joven) o Guillermo Pérez Villalta (Las lágrimas de Narciso). Junto a ellas, esculturas de Josep Maria Subirachs o el cartel original de La bella y la bestia, de Jean Cocteau; entre las ediciones del siglo XX se pueden ver obras como Perito en lunas de Miguel Hernández, Antiguo muchacho de Pablo García Baena, Cantos de vida y esperanza de Rubén Darío, Muerte de Narciso, de José Lezama Lima, y poemarios de Jorge Luis Borges, Octavio Paz o Severo Sarduy. La muestra se cierra con las ediciones y los ensayos de algunos de los grandes impulsores del último siglo en el estudio del poeta cordobés como Dámaso Alonso, Robert Jammes, Emilio Orozco Díaz, Antonio Carreira

Leonardo Códices de Madrid de la BNE




Biblioteca Nacional Española
Paseo de Recoletos, 22
28001 Madrid












Leonardo da Vinci, además de ser uno de los grandes pintores italianos, resulta ser el paradigma del genio renacentista, interesado en entender y controlar la naturaleza a través de sus ingeniosos estudios sobre anatomía, botánica, ingeniería, óptica, técnicas artísticas de fundición, urbanismo…y cualquier otra disciplina científica. 

Todos estos intereses han quedado plasmados en los numerosos cuadernos de notas que se conservan. Los cuadernos de Leonardo pasaron a su discípulo Francesco Melzi, siendo alguno de ellos posteriormente adquiridos por Pompeo Leoni, escultor de Felipe II, quien trajo varios ejemplares a España, donde lamentablemente solo permanecieron dos, los conocidos como Códice Madrid I y II, que fueron comprados por Juan de la Espina y ahora conservados en la Biblioteca Nacional de España procedentes de la Real Biblioteca Pública creada por Felipe V.



Entre 2010 y 2011 la Biblioteca Nacional de España estudió en profundidad las características codicológicas y técnicas de tan importantes manuscritos con la extraña escritura invertida de Leonardo, los sometió a una cuidada intervención, practicada después de un exhaustivo estudio de todos los códices de Leonardo conservados, y se procedió a retirar las encuadernaciones que no eran originales.
Para difundir estos dos códices y los trabajos realizados sobre ellos, la BNE organiza la exposición El imaginario de Leonardo. Códices Madrid de la Biblioteca Nacional de España. El proyecto expositivo está dirigido por Elisa Ruiz, catedrática emérita de Codicología de la Universidad Complutense de Madrid, quien se ocupó del estudio introductorio a la edición facsímil de los Códice Madrid I y II.

Se expondrán más de seiscientas páginas realizadas por Leonardo en su madurez. En ellas hay propuestas recurrentes ultimadas y creaciones de nuevo cuño. Todo ello es una amalgama de ideas fértiles concebidas en forma de imágenes. No hay un propósito de elaborar un tratamiento sistemático de temas, sino un deseo de plasmar cuantas ocurrencias, en el sentido etimológico del término, acudían a su mente. La posibilidad de conocer el flujo de un pensamiento salvaje y genial en versión autógrafa es una ocasión única en la historia de la cultura occidental. Esta Exposición nos permite descubrir el imaginario de Leonardo.

La exposición se divide en 4 áreas. La primera, Leonardo, sitúa a Leonardo en su contexto histórico. Su figura ha sido reinterpretada en muchas direcciones con el paso del tiempo. Se trata de retratos, como poco, desenfocados. En realidad, su persona fue un resorte que movió los fundamentos teóricos vigentes en su época. Se opuso frontalmente al principio de autoridad, a las ideas difundidas en los medios universitarios, al menosprecio de las Bellas Artes, y al sometimiento a los prejuicios sociales dominantes. Pudo ser un resorte más eficiente si se hubiese avenido a difundir sus textos, pero el perfeccionismo que le caracterizó y su prevención hacia la imprenta le impidieron dar a conocer su obra en tiempo oportuno. 

La segunda área, El Códice Madrid I, versará sobre este volumen que es un verdadero tratado de estática y mecánica, plagado de magníficos dibujos a tinta. Al estar ya encuadernado se podrá visualizar abierto por alguna de sus bellas páginas. Junto al manuscrito original se instalará un audiovisual que permita visualizar toda la obra. La tercera sección, El Códice Madrid II, contiene apuntes sobre arquitectura e ingeniería, sobre la canalización del río Arno, la cuadratura del círculo, el vuelo de los pájaros, el movimiento de las olas, la música o la fundición del caballo Sforza. Este volumen permanece desencuadernado por lo que es una oportunidad única para contemplar simultáneamente muchos de los folios que lo componen. En la última sección, La restauración de los Códices de Leonardo se dará a conocer la intervención a la que han sido sometidos recientemente.




Ernst Ludwig Kirchner

Exposición de Ernst Ludwig Kirchner


Fundación Mapfre
Madrid, 8 de Junio de 2012













Mb

No conocía a este artista pero esta tarde, tras encontrarnos la Feria del libro cerrada, Ab propuso ir a ver esta exposición. 

Me ha gustado mucho y me ha sorprendido. El uso del color, que incluye colores "antinaturales" para representar por ejemplo los cuerpos de las mujeres, el protagonismo de las figuras femeninas, las composiciones... también los temas.  

Un detalle que no había visto nunca antes, hay cuadros que están pintados por los dos lados del lienzo. Podemos ver, en la tarjeta con el título y la técnica de la obra, que debajo están los datos de la pintura que está por detrás, pero que salvo uno, que está colgado de tal forma que se ven ambos lados, el resto, sólo se ve una de las 2 pinturas. La verdad es que no sé si el artista los pintó "dobles" o bien, que en los museos a donde pertenecen, tienen los cuadros expuestos de tal forma que se puedan ver ambos lados. Tendré que investigar un poco más...

Algo sobre su vida: 

Kitchner nació en Alemania en 1880. Estudió pintura en Munich y fundó el grupo expresionista Die Brücke con otros 4 estudiantes. Perseguían un estilo plano de colores inspirado en el arte primitivo y el fauvismo francés.

Hasta 1911 vivió en Dresde, después se mudó a Berlín donde reflejó la agitación y el movimiento de la ciudad. Se interesó por el mundo de la prostitución callejera (de hecho en la exposición hay varios cuadros con esta temática: la mayoría lleva en el título la palabra "coquette", que creo que en francés significa literalmente "coqueta").

En 1914 cuando estalla la primera guerra mundial, fue movilizado pero sufrió una crisis nerviosa. 

En 1915 cuando volvió de la guerra su situación mental no mejoró, incluso se resintió más después de sufrir un atropello. Decidió retirarse en Davos (Suiza) donde siguió pintando, sobre todo paisajes tranquilos y menos valorados por la crítica. 

En 1937, en pleno auge del nazismo, su arte se clasificó como degenerado y muchas de sus obras fueron destruidas. A raíz de esto, su salud mental empeoró y se suicidó en 1938 cuando tenía 58 años.