Nos gusta disfrutar del teatro, del cine, de la ópera, de la buena comida, de la buena música, y de todas esas pequeñas cosas (y no tanto) que compartimos. Este blog pretende recopilar algunas de esas cosas, con nuestros comentarios, impresiones y todo aquello que nos permita recordar más adelante, un argumento, una canción, algún detalle que nos pudo conmover.
Ab+Mb
Anoche decidimos salir por la zona de Chueca. Ya cenados, sin rumbo, y con bastante frío empezamos a pasear por el barrio, en busca de algún local nuevo que nos llamase la atención para tomar la primera cerveza.
Al pasar por la Calle Libertad, nos fijamos en un local con bastante ambiente en el interior, en el que destacaba el color rojo. Un cliente, o socio, o amigo de los propietarios que fumaba fuera, nos animó a entrar, "no os arrepentiréis".
Se nota enseguida que es un local nuevo. Todavía le falta coger un poco más de personalidad. Tiene elementos andaluces en la decoración pero que no acaban de llenar el espacio.
La intención era tomar una cerveza. Nos recomendaron una cerveza artesanal que se fabrica en Madrid: La Virgen, y que hoy leo que se produce hace aproximadamente un año en Las Rozas, y que su objetivo es convertirse en la cerveza pura por excelencia en Madrid.
El caso es que la cerveza tendremos que probarla otro día porque anoche nos decidimos por tomarnos una botella de verdejo. Nos pusieron vasos de "chato". Pedimos unas copas, porque el vino en chatos, no es lo mismo, pero no les quedaban. Tenían más clientes de los que esperaban y se les habían acabado las copas. Esto, junto con la falta de taburetes en la barra, son indicios claros de que todavía les falta para tener el bar totalmente a punto.
En cualquier caso, y aunque los camareros son simpáticos y amables y las tapas que nos pusieron para acompañar el vino, ricas, el ruido del local (había 2 grupos grandes de amigos, y no sé si es que gritaban demasiado, o que la acústica del local no es buena), nos hizo tomarnos los 2 últimos vasos de vino a toda prisa, para irnos a otro sitio donde al menos poder hablar más tranquilamente.
En cualquier caso, más adelante, pensaremos en darle "otra oportunidad". Probar la cerveza y alguna de esas tostas que tienen en la carta, y que la verdad tenían una pinta estupenda.
Calle Fúcar, 20 28014 Madrid Tfno: 91 429 74 21 Barrio de las Letras Mb
Aunque su nombre es A'Cañada, para nosotros es "El gallego". Cuando en Septiembre del 2011 me mudé a Madrid, y empecé a vivir en el Barrio de las Letras, este es el primer bar en el que nos tomamos una caña. Desde entonces lo frecuentamos con regularidad. Anoche sin muchas ganas de salir, ni de preparar cena en casa, nos tomamos allí un par de cervezas con unas bravas.
El ambiente es campechano, el "alma máter" del local es uno de los camareros, Roberto, un tipo muy simpático que se gana a la clientela con facilidad.
Con la caña, siempre te ofrecen una tapa abundante. Y es ese tipo de bares, que aunque muy sencillo, y el típico de barrio, sin ningún tipo de "glamour", se está a gusto a cualquier hora, aperitivo, comida, cervecita de tarde... A nosotros también nos gusta, si es que no está demasiado lleno, para ver los partidos de fútbol con repercusión, aunque normalmente, en los clásicos, está hasta la bandera.
La cocina es sencilla, no es muy fina, que digamos, pero para tomar una tapa y un pincho, perfecto. El menú del día, también es bastante completo y variado.
Plaza del Rey, 4 Madrid Teléfono 915 31 90 96 Barrio: Chueca http://www.revoltosamadrid.com Mb
Castizo y a la vez moderno local en el centro de Madrid. Ayer sólo fue un café y coca cola a media tarde. Sí que llamó la atención, que al contrario de lo que pasa en la mayoría de los bares de Madrid, que junto a la consumición te ponen una tapa, en este local no nos pusieron nada.
En cualquier caso, tanto por ambiente como por ubicación es un sitio para frecuentar de vez en cuando.
La plaza del Rey es una plaza tranquila sobre todo si tenemos en cuenta donde está situada. Elegante y despejada. Me gusta su arquitectura típicamente madrileña por las casas con balcones que la rodean, y sobria. Como está situada en la parte de atrás de la Gran Vía y muy cerca del Ministerio de Cultura, por lo visto por las mañanas y a mediodía, los días de diario está lleno.
Los sábados y domingos se puede tomar el Brunch, así que quizás este domingo me anime a probarlo.
Leo que debe su nombre a la Zarzuela, "La Revoltosa" del Maestro Chapí. Una de las zarzuelas que más he escuchado de niña.
Mb El último tango en París, me gustó mucho más de lo que
esperaba. Recuerdo haberla visto hace muchísimos años pero no me acordaba de
apenas nada. La hora mala para un día de diario: 21.40. Eso me hizo no
disfrutarla tanto. En pie desde las 7 de la mañana y con todo el día encima,
una peli intensa como ésta, requiere una buena dosis de concentración.
Me gustó el argumento, la historia que cuenta, y me
gustó mucho Marlon Brandon, tanto su interpretación, como su personaje. Muy
bien rodadas las escenas de sexo. En la mayoría de las películas, las escenas de sexo con los
personajes vestidos, no me resultan verosímiles, porque en la vida real, follar
con la ropa puesta tiene su “complejidad”, y no todos los directores saben
rodar ese tipo de escenas. En esta película, están muy bien realizadas.
La protagonista, María Schneider, con una belleza joven muy natural,
voluptuosa, muy francesa en su estilo, pero con una interpretación muy por debajo de su partenaire.
Muy buena la fotografía, la música y el montaje.
Escena memorable para mí: la escena del baño. Una escena
larga, desde que la baña, luego mientras la seca, le va
diciendo lo que ella espera de un hombre, y lo que un hombre va a esperar de
ella. Hasta que consigue someterla en una entrega, donde hay cabida para lo más sórdido. Una de las escenas de sumisión más intensa que he visto nunca, o leído.
Me sorprendió el final. La relación de dependencia se
invierte. El dominador, se somete. El sumiso, domina, y…. mata.
Sinopsis y Comentario (Fuente Wikipedia):
Una mañana de invierno, Paul (Marlon Brando), un hombre de
45 años, que recién ha enviudado tras el suicidio de su mujer, y Jeanne, una
muchacha de 20 años (Maria Schneider), actriz amateur, se encuentran
casualmente mientras visitan un departamento de alquiler que ambos desean
rentar, en París. La atracción entre ellos es muy fuerte, y mediando tan sólo
unas cuantas palabras, hacen el amor apasionadamente en el piso vacío.
Cuando abandonan el edificio, establecen el pacto de
volver a encontrarse allí, en soledad, sin preguntarse sus nombres. Paul
consigue alquilar el departamento, donde comienzan a tener furtivos encuentros,
relación que se caracterizará por una fuerte violencia verbal y sexual ejercida
por él hacia Jeanne, en un afán de dominar también su mente. Ella, prometida
para casarse con otro, -un joven director de cine (Jean Pierre Léaud) que la
convoca a la filmación de una película por las calles de París-, parece no
darse cuenta de la violencia de que es objeto.
La película se caracterizó por su fuerte erotismo, pasando
a la historia del cine una escena particular en la que el personaje masculino
sodomiza a la mujer, valiéndose de un poco de mantequilla a modo de lubricante.
Estas escenas, y en general el tratamiento de la temática erótica desde una
óptica inusual (numerosas escenas de desnudos frontales de la mujer), causarían
un gran impacto en la sociedad de la época.
Años después, la actriz declararía que la escena de
sodomía se realizó fuera de lo establecido en el guion original, por sugerencia
del propio Brando. Y que sus lágrimas en la escena (que por cierto no se ensayó
más que una vez) fueron reales. Años después, decidió abandonar la filmación de
Calígula (sería reemplazada por Teresa Ann Savoy) para ingresar
voluntariamente, junto una mujer (de quien ella misma declaró era su pareja) a
un hospital psiquiátrico. También abandonaría el mundo del cine (se dice que se
volvió adicta a la heroína) al que regresaría años después, para actuar
únicamente en películas (más de 30, y sobre todo europeas) de otro género, sin
contenido sexual.
Sin embargo, a pesar de ser ampliamente recordada por
estos detalles, suele destacarse la interpretación de un Brando ya maduro, y la
calidad del trabajo fotográfico del filme (Vittorio Storaro), que contribuye en
buena medida a otorgar un contrapunto de lirismo a una cruda trama argumental.
La música del filme, compuesta por el músico argentino
Gato Barbieri lo lanzó a la popularidad, y quedó como un sello característico
de la película.
Calle Santa Isabel, 16 28012 Madrid Barrio: Lavapiés 15 Enero 2013
" Si no tienes corazón, mejor no vengas"
Mb
Hoy tarde de cine en la Filmoteca, para hacer un poco de tiempo antes de que abran la taquilla, y sobre todo, para entrar en calor, café y cerveza en este nuevo bar de la zona.
Es el típico bar de barrio, reconvertido con una mano de "chapa y pintura" en local "retro". Bonito escaparate, las velitas encendidas dentro de las copas son un punto que inevitablemente llama la atención.
En esta ocasión fue un café rápido, pero volveremos...
Calle del León, 13 28014 Madrid Teléfono: 91 369 20 25 Barrio de las Letras
Mb
Anoche plan tranquilo. Cena en casa y luego un par de cervezas. La segunda en esta taberna que yo aún no conocía. La luz tenue, la madera que se adivina desde fuera, invita a entrar. El ambiente entre irlandés y escocés, por el entelado de la pared. La verdad es que no me fijé mucho en la carta de cervezas. Preside el centro del bar un león dorado que ocupa todo el protagonismo. Buen sitio para tomar una cerveza y charlar tranquilamente. La música no está demasiado alta, aunque, al menos ayer, bastante monótona. Pusieron un cd de los Beatles y toda la hora que estuvimos en el bar, una canción tras otra. Habríamos agradecido un poco de variedad.
Esta tarde he leído un poco sobre la historia del local. Aquí dejo alguna reseña:
El León de Oro fue una pastelería que cerró a mediados de
los 70 cuando ya había cumplido los 120 años. De aquella pastelería sólo queda
la fachada y parte de la sillería en la que el friso y los frescos aún
permanecen intactos. Ahora es un pub irlandés -aunque por los tartanes de la
pared bien pudiera ser una pub escocés-.
E león dorado que preside la estancia principal, no es
antiguo, es la adquisición más reciente de lugar. El azulejo es original de la
pastelería, sí que es antiguo, traído de un convento andaluz que acabaron
derribando.
El nombre y la decoración de la fachada dan pistas de su
edad -a mediados del siglo XIX, para los nombres de los establecimientos, se
solía escoger nombres de animales o, entre propietarios católicos, simbología
de los evangelios. Además el adjetivo "de oro" también era una
práctica común que aportaba un toque de "riqueza" y
"distinción". También es verdad que este sitio está en la Calle del
León -que según cuenta la leyenda debe su nombre a que aquí vivió un hombre que
tenía un león enjaulado y se lo enseñaba a los curiosos al módico precio de 2
maravedíes.
Calle Santa Isabel, 42 28012 Madrid Teléfono: 915 27 49 30 Barrio: Lavapiés
Mb
Hoy, después de una tarde de compras, hemos venido a tomar algo al Alma Café. Es uno de esos sitios que yo llamo "cafés con encanto". Y éste es uno de los que más nos gustan de
la zona de Lavapiés.
En verano abren los ventanales, y sin estar en la calle como
en una terraza, la sensación es parecida, mejor, porque no se está tan expuesto.
Aparte de café-bar también hacen menús del día y tienen una
cartita para picar algo ligero que no está nada mal a base de cremas, caldos, ensaladas y algún
plato con toque internacional como pollo al curry o albóndigas japonesas.
También hacen diferentes tipos de café e infusiones y unas
tartas que no las hemos probado pero que tienen una pinta estupenda.
El ambiente es acogedor y cálido, con colores blancos y neutros, sillas con aire vintage, cáctus diminutos en cada mesita, y pequeñas jardineras con
flores secas de lavanda y romero.
Al fondo de la sala, un árbol hecho a modo de collage con pequeños espejitos que le da al local un toque muy personal.